La adaptación al colegio de Bombón

Ha pasado un mes desde el inicio del curso escolar y como más vale tarde que nunca, hoy os vengo a contar que tal le ha ido a mi Bombón el periodo de adaptación.
Partimos de la base de que ella no había ido a la guardería, la única actividad que hacía con otros niños eran los cursos de natación a los que está apuntada desde que tenía unos cuatro meses.
Desde principio de verano y de manera gradual le hemos ido explicando que ella iría al “cole de los grandes” y que eso era algo muy guay, habría muchos niños y jugaría, pintaría, cantaría… vamos que el cole es lo más de lo más. Luego le dijimos que ella era una “suertuda” ya que mientras ella se lo iba a pasar bomba en el cole papá y mamá estarían en casa aburridos, recogiendo, haciendo recados y esperándola a ella para jugar.

La verdad es que estábamos cagados a la expectativa puesto que ella siempre ha estado con nosotros y nunca ha conocido a tanta gente de golpe, además el hecho de que Minibombón naciese con tan solo un par de meses de diferencia de su entrada al cole hacia que nos preocupásemos un poco más, él se quedaba en casa y ella era “desterrada” al cole, algo tan guay y todo lo que tú quieras pero Minibombón se quedaba en casa y ella no, entonces cuando nos preguntó por qué Minibombón no iría le explicamos que el trabajo de Minibombón es: dormir, comer, cagar y llorar… y es muy pequeñito, el cole es para grandes que saben jugar, pintar, cantar y hacer cosas más divertidas de las que hace un bebé.
En junio en el cole hicieron una fiesta para todos los niños que empezarían en P3, para que tuvieran un primer contacto entre ellos y con el cole, les enseñaron las clases, hicieron merendola y estuvieron jugando. Ella, pese a estar en la fase “me da vergüenza la gente” se integró bastante bien.

Primero estaba pegada a nosotros y lo que hicimos fue ir dejándola a su aire y dejando poco a poco la mayor distancia posible conforme ella se iba sintiendo más cómoda, pasado un rato ya iba para arriba y para abajo ella sola, sacando brillo al tobogán, del que se tiró unas treinta veces y jugando con unos niños en el arenero. Le gustó mucho ¿cómo no? si había cientos de juguetes, un súper patio que además tiene columpios y arenero, su cara fue pasando de “¿qué hacemos aquí?” a “pues va a ser verdad que esto del cole es lo más”.

adaptacion colegio

Y llegó el día de la prueba de fuego. Ya de entrada me quedé ojiplática de ver con que facilidad se levantó a las siete y media de la mañana, teniendo en cuenta que ese día se había acostado súper tarde y que eso de madrugar no va mucho con ella, estaba entusiasmadísima, desayunamos juntas conversando sobre lo bien que lo iba a pasar en el cole, mientras en la tele veíamos sus adorado Tom & Jerry, se vistió a la velocidad del rayo y salimos a la calle ella, Minibombón y yo, mi Rubio no podía venir por el trabajo ayyyyyy que mal me supo que se perdiese ese momento tan importante.

primer día colegio
Felicísima ella a las 8.30 de la mañana

Total, que ahí íbamos ella y yo cantando a pleno pulmón el grito de guerra de Dora la exploradora “¿A dónde vamos?… aaaaaal cole!!! ¿a dónde vamos?… aaaaaal cole!” Y fuimos caminando tranquilamente hasta el cole.
El primer día sólo íbamos una hora y media y digo íbamos ya que los padres nos quedamos todo el rato. Pusieron desayuno: frutas, galletas, cereales, zumos, batidos, frutos secos, lo mismo que habían puesto en la merendola de junio.

primer dia cole

Ella seguía encantada de la vida con el cole, estuvo jugando con los otros niños y yo me mantenía a una distancia prudente, no quería estar mucho con ella para que ya viese que en el cole se está con otros niños y no con los papás, le expliqué que sólo ese día podían estar para que los papás también se hiciesen amigos, así me guardé el comodín de irme o no irme los siguiente días de adaptación. Lo pasó tan bien, tan bien, tan bien que cuando llegó el momento de irnos nos preguntó ¿ya nos vamos? ¿por qué? ¿nos quedamos un ratito más? y se puso súper contenta cuando le dije que al día siguiente volvíamos. Al volver a casa decidimos coger el autobús para ir a comprar unos pantalones, tal era su cansancio que por más que lo intenté no tuve cojones hubo manera de despertarla y nos dimos toooooda la vuelta a la ciudad en el autobús. El conductor me miraba por el retrovisor con cara de “¿en algún momento piensas bajarte?” Yo creo que pensó, pobrecillla, se habrá peleado con el marido y no tendrá donde ir y ha cogido a los niños y a dar vueltas por la ciudad (os aseguro que ese paseo merece su propia entrada)

cansados
Así estuvimos dando vueltas una hora y media
El segundo día la clase se dividió en dos grupos e iban en diferentes horarios, así la profesora podía darles más atención al ser un grupo más pequeño y también los padres podían quedarse pero aconsejaron que en el momento que viésemos que estaban bien, nos fuésemos. Yo hice de mi capa un sayo y cuando entramos y vi que se quedaba contenta me fui. No voy a mentir, no lloré porque tal como salía llamé a AmigaE para contarle “lo bien” que se había quedado y la pena, penita, pena que tenía yo. Cuando fui a buscarla iba mentalizada que la profesara me diría que había ido fatal, que había llorado, que nos había estado llamando… total que había sido un drama, lo visualizaba así, tal cual… nada más lejos de la realidad, me dijo que había estado genial, había jugado mucho, se había comido todo el desayuno, vamos, que todo había ido perfectamente ¡qué alegría! y al tiempo que rabia, por decirlo de alguna manera, yo casi casi llorando por las esquinas y ella se lo había pasado en grande ¿pero de qué va? la muy… qué desapegada, salió mi parte egoísta, ella era mi bebé y se había hecho grande de pronto, ya tenía que ir al cole y ella lo asumía con total normalidad, no como yo fue otra prueba irrefutable que mi bebé ya no es bebé, es una niña encantada con el cole. El tercer día funcionaba igual que el segundo, por grupos y pudiendo quedarse los padres si era necesario para que estuviesen más tranquilos los peques, pero en lugar de ir por la mañana iban por la tarde y al igual que los días anteriores, ella estaba encantada. El cuarto día ya no había grupos e iban nuevamente por la mañana y el quinto día ya iban por la mañana y por la tarde, para probar el horario que tendrán habitualmente, siempre con la opción de que los padres pudieran estar con los que lo necesitasen, que aunque yo creía que sería mi caso, nunca fue así. Ella llegaba a la me daba un beso y venga hasta luego se iba rápidamente.
Los puntos que creo que han sido más importantes para la adaptación
  • Explicarle todo con tiempo, enfatizando lo positivo que es el cole
  • Tener contacto previo con el cole y los niños para que sepa “de qué iba” eso del cole
  • Poder estar con ella los primeros días, para reforzar su confianza, hasta el momento en que viese que se quedaba sola de la mejor manera posible.
  • Nunca irnos “al despiste”, despedirnos siempre explicándole que luego volveríamos a buscarla, aunque llore, (que no se ha dado el caso) es mejor que sepa de tu propia boca que te has ido y que vas a volver a que de pronto no te vea y no sepa que va a pasar

Ella por suerte ha tenido una adaptación genial y está muy contenta con el cole. Por las mañanas “aprovecho” si Minibombón llora para decirle que “claro es que como es pequeño y no puede ir al cole se enfada” así que ahora cuando llora ella le dice “No lloies, cuando seas guiande yo te llevayé al cole y le diyé a mi pofesoya: este es mi heimanito, peio es que ahoia no sabes caminai, ni jugai, ni nada… cuando salga del cole te canto una cansión paia que te pongas contento
En conclusión, tanto temor a que le costase adaptarse y a la única que le ha costado es a mí jejeje aunque ya me voy acostumbrando, los primeros días la echaba muchísimo de menos. Creo que el proceso previó al inicio del curso y el periodo de adaptación en sí, con todas las facilidades ofrecidas por el colegio tanto en horarios, de menos a más progresivamente, como la opción de poder estar con ella, han sido algo fundamental para que ella se haya sentido tan bien y no haya tenido ningún problema en asumir esta nueva etapa.
Y a vosotr@s ¿cómo os fue el periodo de adaptación al cole de vuestros peques?

4 pensamientos en “La adaptación al colegio de Bombón

  1. sonia bs

    Es que Bombón es toda una campeona!!! Yo creo que lo fundamental es que sientan confianza hacia el espacio y hacia la maestra y para eso está la adaptación. En vuestro cole tiene pinta de hacer sido una adaptación muy buena. A Álvaro le ha pasado lo mismo que a Bombón, que se lo ha tomado genial. Mi principal miedo era que es acabar la adaptación nacía el hermanito, pero la verdad es que sigue igual de contento.
    P.d. me he leído tus post anteriores pero me cuesta mucho comentar en blogger. Cuando te cambies a wp no me salto ni uno, jajaja

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    1. Yo Tampoco sabía Autor

      Ea pues ya estoy en wordpress jejeje cmpartimos el miedo por la llegada del hermanito tan próxima al inicio del curso, pero la verdad, por el momento no ha afectado en nada. Feliz día! Muack!

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  2. Carol Una mamá muy feliz

    Bueno pues ya estoy aquí y a partir de ahora no me perderé ni un post…qué alegría hija!!!

    Creo que lo fundamental es que todo fue tranquilo, nada forzado y el colegio también puso mucho de su parte. Me alegro muchísimo que todo fuera tan bien.

    Besosssssssssss

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    1. Yo Tampoco sabía Autor

      Bienvenida guapa!!! pues sí, la verdad es que ha ido mucho mejor de lo que esperaba y estamos muy contentos con la ayuda que nos ha prestado el colegio para que esto sea así. Feliz día! Muack!

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