¿Para qué me preguntan?

Hay situaciones en las que piensas que tu opinión realmente no vale nada, en las que te sientes como invisible, como que estás ahí rollo autómata simplemente por rellenar hueco, que tus amigos te tienen como un simple complemento a sus tardes de desidia.
El otro día me fuí de compras con una amiga. Al llegar a la tienda escogió el vestido mas horrible que he visto en mi vida. Si dijese que simplemente le quedaba mal, mentiría. Si dijese que le quedaba horroroso, mentiría… aunque menos. Si dijese que era un insulto a la vista, un recuerdo dañino para mis retinas… aún me quedaría corta, vamos que hasta he tenido pesadillas con él.
Total, ella entra entusiasmadísima al probador, abre la cortina y aparece ante mis ojos embutida en ese trozo de tela horroroso y me pregunta:
-¿qué tal?
-a mí no me convence- le contesto, por tal de no ser cruel y convencida que con eso bastaría.
-¿seguro?… ¿pero qué te parece?-insiste ella
-Hombre no me gusta mucho la verdad-le aclaro yo, segura ya que con eso basta.
-Pero…¿seguro? yo me lo veo bien…¿cómo me lo ves?
-te queda mal- termino por contestar, a lo que (para mi sorpresa) ella se enfada… yo me estreso, pero finalmente… se lo compra.
A ver, si me ha preguntado una y dos veces ¿qué le hace pensar que a la tercera cambiará mi opinión?¿es que el vestido es como el vino que con el paso del tiempo mejora?… y si no le importa mi opinión y al final se lo campra igualmente ¿para qué coño me pregunta?
En otra ocasión, estaba tranquilamente en mi casa, una de esas tardes de perrera que todos hemos sufrido, que incluso te planteas si realmente es tan urgente ir al lavabo o puedes esperar un ratito más. Suena el teléfono.
-Hola ¿qué tal?
-Hola!! ¿qué haces?
-Nada, aquí agusto en el sofá-contesto en un tono en el que le doy a entender que no me movería de allí ni aunque lloviesen billetes del cielo.
-¿te vienes al cine?-prosigue mi amiga
-Pues la verdad no me apetece mucho-le digo segura que entiende que no quiero salir, pero insiste y sigue insistiendo hasta que al final por tal de no seguir escuchándola y sabiendo que si no accedo vendrá a mi casa a alterar mi remanso de tranquilidad, acepto.
Vamos al centro comercial pertinente, tomamos algo, damos una vuelta y cuando vamos a comprar las entradas para la película que queremos ver, ésta ya había empezado.
-¿Cuál quieres ver?-me pregunta ella
-Me da igual, decide tú- le digo mostrándole al igual que toda la tarde mi desgana.
-No!!! decide tú, que a mí me da igual.
-¿vemos ésta?
-Ésta ya la he visto
-mmmm ¿y ésta?
-Es que ésta la quiere ver mi novio conmigo
-Bufff….¿y ésta?
-Es que ésta me han dicho que no es muy buena
-Y…¿aquella?
-Es que no he visto la primera parte
-Bueno pues ¿¿¿esa otra???
-Es que esa dura mucho….
Y cuando ya sólo queda una película por escoger, te mira y con su cara más sonriente te dice “¿quieres ver esa?” a lo que tú te quedas con una cara de gilipoyas pensando “a ver… sólo queda esa… entonces… ¿para qué coño me pregunta? ¿no es más fácil que diga desde un principio la que quiere ver?
Recuerdo otra vez, que estaba preparando la cena en casa esperando a que llegase mi hermana a cenar, pero antes que ella llegó otra amiga a casa, enfadada con su novio. Necesitando desahogarse con alguien. ¡Qué suerte!.. era yo. Llegó destripándolo directamnete, a la espera que yo le confirmase lo cabrón que es él y lo buena que es ella. Lo mal que se porta él y lo desgraciada que es ella por su culpa.
-Hola, ¿estás ocupada?- me pregunta
-Pues la verdad es que estoy esper…
-¿Sabes qué me ha hecho hoy? Es que no te lo vas a creer…
-Verás es que estoy esper…
-Encima él es el que se cabrea…- ella prosigue sin dejarme acabar ni una sola frase, directamente entra en casa se quita la chaqueta, se abre una cerveza y se sienta en el sofá y me pregunta mientras mira hacia la cocina, donde yo estaba bajando el fuego a la comida viendo que esto iba para largo.
-No estarás ocupada ¿no?
-Pues la verdad he quedado con mi hermana y unos a migos que vendrán a cenar a casa y tengo cosas que hacer- pasan tres segundos y ella:
-Esta es la última vez que le perdono porque ya está bien…..
Me quedo con la misma cara de gilipoyas que en el cine, si va a hacer lo que le de la gana y no le importa si estoy ocupada ¿para qué coño me pregunta? Al final llegó mi hermana y mis amigos y nos quedamos todos juntos a cenar escuchando sus dudas sobre si debía dejarlo o no… pasado el rato le llamó y él también se vino a tomar el cáfé con nosotros. Si finalmente va a perdonarlo y a invitarlo a venir a mi casa, que no es precisamente un chalé y en la cual ya hay bastantes personas, ¿para qué coño me pregunta? ¿no podría ir directamente a su casa y descargarse con él? si todos sabíamos como iba a acabar…
En fin, ayer me llamó una de mis amigas quería que nos viesemos y yo le dije:
-Te vas con ésta de compras, llamas a la otra para ir al cine y os vais las tres con aquella de cena… pero a mi dejadme tranquila que estoy muy agusto en el sofá… deje su mensaje después de la señal….piiiiiiiiiiii

2 comentarios en “¿Para qué me preguntan?

Con la ilusión que me hace no puedes irte sin dejarme un comentario :)

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