La importancia de las palabras

A  lo largo del día pronunciamos miles de palabras. Para comunicarnos,  para expresar lo que
sentimos,  para rellenar el tiempo… Es lo que hay detrás de esas palabras, de las personas que las pronuncian, que las representan lo que nos hace ser las personas que somos, palabras como “amistad” y sus correspondientes apellidos, para el amigo que te quiere es “verdadera” ese tipo de amistad es otra manera de matrimonio, quien ostenta el título de amigo siempre está ahí en lo bueno y en lo malo, sobretodo en lo malo y sabes que formará siempre parte de tu vida e incluso eres capaz de escuchar su voz con la frase exacta que te diría en los momentos que por cualquier motivo no te acompaña. Otro apellido de “amistad” es “interesada” mientras todo vaya bien de este tipo las tendrás a montones, pero si algo se tuerce quiera Dios que tengas de las verdaderas ya que las interesadas desaparecerán si lo hacen tu buena racha o situación. Para mí amistad es una de las palabras más hermosas que hay. Nunca me había parado a pensar en que la belleza de las palabras reside en la palabra en sí pero nace de las personas que las pronuncian. Recuerdo la primera vez que mi hija me llamó “mamá”, nunca  había escuchado algo tan hermoso, pese a que era una palabra que había oído miles de veces, que yo misma he pronunciado otras tantas, pero hasta ese día nunca antes la había escuchado sólo la había oído. Es increíble como sólo cuatro letras te pueden hacer tan grande, tan especial, tan única e importante y cuando crees que eso es lo más hermoso que oirás en tu vida llega el día en que así sin más te suelta un “te tieyo” que traducido al lenguaje adulto equivale a “te quiero” y ese día… oh! Ese día… ese día eres un espíritu muy grande en un cuerpo muy pequeño y te das cuenta de que la felicidad, el amor, la ilusión se esconden detrás de esas pocas letras. Cuando tienes otro hijo en algún momento te planteas que ya has vivido las emociones más grandes y que ahora sólo las “repetirás”, pero realmente ante el nuevo sonido de “mamá” en otra voz, es nuevamente algo extraordinario, algo maravilloso que te hace recordar con ternura aquella primera vez, y te das cuenta que aunque es lo mismo, no es igual, porque ahora esas cuatro letras que tanto te dieron y que tanto costaron escuchar, ahora esas cuatro letras valen el doble y te dan el doble, el doble de felicidad, el doble de amor, el doble de satisfacción, el doble de todo. Cuando miro a mis hijos a los ojos me doy cuenta que pese a las miles de palabras que hay todas ellas se quedan cortas para explicar lo que siento por ellos y en ese momento comprendo la importancia de las palabras, pues aunque lo sepamos todos necesitamos que nos digan lo mucho que se nos quiere por ejemplo o lo guapos que estamos o lo importantes que somos,  pero más allá de la importancia de las palabras está la importancia de los hechos ya que además de decirlo hay que demostrarlo como cuando mi Bombón me dice “te tieyo” y yo me derrito de amor por ella y es ella misma la que me recompone plantándome un beso y un abrazo. Son sus palabras las que me han emocionado pero han sido sus actos los que me han hecho feliz y feliz se queda corto para describirlo. Las palabras son tan extensas y al mismo tiempo tan limitadas que son los actos los que han de reafirmarlas.  Por eso las palabras son importantes pero los actos son imprescindibles. Y por último un consejo, nunca dejéis de decir un “te quiero” cuando el corazón así os lo pida, porque esas dos palabras dan la vida a quien las recibe, pero si te las guardas, se marchitan dentro de ti y algún día pueden ser una losa muy grande por no decirlas en su momento.

2 pensamientos en “La importancia de las palabras

Con la ilusión que me hace no puedes irte sin dejarme un comentario :)