Ayer 21 de agosto hizo cinco años que iniciamos nuestra vida en común, que rápido pasa el tiempo cuando eres feliz. Cinco años que dejé de ser yo para ser nosotros. Hemos creado una familia maravillosa, hemos superado obstáculos, vivido momentos maravillosos e inolvidables (y los que nos quedan).
Nuestro último aniversario en «pecado».
Ser tu novia, tu compañera, tu amiga, tu amante, tu mujer, tu mitad, tu costilla es lo mejor que me ha pasado en la vida, ello me ha llevado a tener el mayor regalo del mundo, nuestra Bombón. Sigue leyendo
Escapada al Cerrillo
Bueno, estamos en la recta final de los preparativos de la boda y eso me consume la mayoría de mi escaso tiempo libre. Tengo tantas cosas que contaros!!
Para desconectar hemos ido al «Cerrillo», ese lugar donde siempre encontramos calma, recargamos las pilas y volvemos a «la gran ciudad» con energías renovadas.
Allí lo pasamos todos genial, desde mi Bombón hasta nuestra pequeña Google.
Nosotros nos fuimos el viernes, tal como acabé de trabajar para allí que nos fuimos y el sábado por la tarde llegaron los abuelos, los tíos y los primos.
Como anécdota deportiva (por llamarlo de alguna manera) mi Rubio se llevó una de sus motos para disfrutar «a tope» de la montaña. Total que el sábado después de comer, me dice que va a darse una vueltecilla rápida, pero que vuelve pronto ya que él lava los platos porque yo hice la comida, va pasando el rato y más rato y más rato y yo empiezo a pensar «a ver si se ha caído… y cómo le encuentro yo ahora… a ver si se ha hecho daño» conforme sigue pasando el rato y yo ya en la puerta de la casa a grito pelao’ a pleno pulmón le llamaba que se me oía en toda la montaña «a ver si se ha caído con lo que está tardado… más le vale haberse caído, que no se haya hecho daño pero que o se haya caído o se haya roto la moto porque si no…. ayyyy si no» pensaba, y es que no hay cosa que más rabia me dé que me digan a tal hora estoy ahí o tardo tanto y no sea así y más tardando tanto y más aún si te has comprometido a hacer algo. Estaba preocupada, pero una parte de mí empezaba a enfadarse pensando en que sí que es capaz de írsele el santo al cielo y regodearse por el campo con su adorada moto, porque el tiempo encima de la moto, admitámolos, para él es más lento. Volví a berrear su nombre desde la puerta y recibí como respuesta el sonido del motor, eso me tranquilizó, ya intuía que estaba bien porque antes no tenía respuesta y ahora sí. En fin, que al fin llegó y efectivamente se había roto la moto, había saltado yo que sé que pieza que el pobre había tenido que ir unos tres kilómetros llevando la moto «a cuestas», conociéndome, dejó la moto en una masia abandonada para poder llegar antes a casa porque sabía que estaría preocuapada. Sí sí… dejó la moto, para volver más rápido… eso es amor… su moto abandonada para venir al rescate de mis pensamientos tenebrosos. Cuando llegó ¿Cómo decirlo? Agotado es poco, tal fue así que ni reprimenda le cayó y no sólo eso sino que me ofrecí voluntaria a ir a recoger la moto porque tenía el pobre una cara de hecho polvo que no podía con ella.
Y allí que fuí yo, valiente donde las haya a sacar la moto de la masia, que ilusa, sacarla de allí me costó la vida, la moto pesa un montón, me sentía como una hormiga llevando diez veces su propio peso, lo que os digo, me costó la vida, pero es que llevarla a casa con las cuestas, con los baches, con las piedras, diez vidas gasté en ello, como pesaba la condenada, que agotamiento y que pelea me llevé con la puñetera moto para no caerme de morros y que se me cayese encima además la puñetera estribera me daba todo el rato en la espinilla y llegué con un morado que pa’que.
Llegué a casa y a los diez minutos llegaron mis cuñados, que ya podían haber llegado algo más de media hora antes que fue el rato que estuve peleándome con la puñetera operación rescare de la moto. Después de recomponerme en el sofá y ver los estragos estriberos en mi espinilla, (bendito roll on para golpes de los enanos, que funciona de maravilla y ahora puedo decirlo por experiencia propia) llegaron mis suegros y ya estábamos todos.
El abuelo trajo como sorpresa un carro que ha hecho para sus nietos, pero del que para ser sinceros disfrutamos todos. Y así entre paseos, juegos y ratos divertidos consumimos nuestro fin de semana.
Todos subimos al carro, desde el más grande al más pequeño incluida Google.
Y mi Bombón y su primo no pudoeron resistirse a subir a la moto. Como podéis ver a mi Bombón le gusta ser la que conduce.
Su primo se tenía que coger muy fuerte porque iban muuuyyyy rápido
Para acabar en el carro del «yayo» conduciendo también mi Bombón.
La verdad es que esos días en familia son lo mejor que hay, no hay dinero que pueda pagar esos momentos que en el futuro serán los recuerdos de la infancia de mi Bombón y me alegro que sean tan especiales.
Feliz día.
Diario de una Boda: El lugar Ideal (III)
Como ya os conté, la búsqueda del lugar ideal para el gran día nos traía un poco por la calle de la amargura, tras la primera y segunda decepción, sin tener en cuenta los sitios que miramos y descartamos de inmediato, volví a sumergirme en el mundo 2.0, busque en foros, páginas especializadas y releí los mails que me habían mandado enviándome información de «presuntamente» lugares maravillosos.
De pronto vi un mail que anteriormente se me había escapado «Buenas Aroa. Soy Kim, pásame tu teléfono para que te pueda informar sobre nuestra propuesta para tu boda, saludos» así de simple, sin foto, sin firma corporativa, sin nada, pero pensé que después de lo que había visto, pues de perdidos al río, y contesté, tres meses después de haber recibido aquel mail que había Sigue leyendo
Un día de carreras
Ay ay ay ay!!! Me tenéis que perdonar por que tengo este humilde blog abandonado, pero es que he estado súper liada perfilando los últimos detalles de la boda, hasta el punto de saltarme el #fotofinde (I can’t belive my eyes… pero así ha sido). En fin… no todo ha sido (pre)boda esta semana, ha habido momentos geniales de la mano de mi Bombón y mi Rubio.
Un día genial fue el sábado, fuimos a una carrera de dirt track en Agramunt (Lleida). Es bastante entretenido, son carreras de moto (como no) en un óvalo, súper rápidas.
El evento empezaba a las 8 de latarde, a una horita larga de casa, así que nos llevamos la cena. Ya para empezar nos encontramos con una puesta de sol increíble que no puedo dejar de enseñaros (sin filtros)
Llegamos allí y había un ambientazo que pa’que de niños a abuelos, camiones y furgonetas, las motos, algo genial.
Bombón estaba flipando total y absolutamente, los niños empiezan a llevar moto sobre los 3 años y a competir a partir de los 5 y claro ella que ve esas motos de su «tamaño» no hacia más que pedirnos que quería una.
Fuimos a saludar a un amigo, corredor profesional, campeón de Cataluña y campeón de España de motocross, vecino de mi Rubio desde muy pequeño, es que mi Rubio y el mundo del motor son uno casi casi desde antes de empezar a caminar.
En los eventos de dirt track hay muchas carreras, en este caso había dos categorias infantiles, una regional y la open, para la open había 6 rondas clasificatorias y la gran final, y para las otras 3 clasificatorias y la gran final, cada carrera puede durar entre 3 y 7 minutos, son entre 6 y 12 vueltas.
Había en total 60 corredores apuntados.
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| Paete del óvalo y de los corredores al fondo |
Pues allí estábamos preparados para darlo todo y Bombón la primera y vaya si lo dió.
Cantaba todas las salidas «Preparadooooosss liiiiissstooooos yaaaa» seguido de un «vamoooosss chicoooos!!!! A tooopeeeee!!! Dale gaaaaaaasss» cual hooligan en un partido de fútbol moviendo sus brazos a lo loco y gritando como una posesa.
Ella es malilla para comer así que mientras hacian las rondas de regional y pasaban las máquinas para aplanar el suelo de arcilla, por los baches, nos fuimos al coche a por la cena. Ella lloriqueaba «a casa no mamá! A ver as motos porfi» yo le dije que cuando cenásemos volveríamos, le puse su plato, su muslo de pollo me giré a coger las tijeras para cortarle la carne y me la encontré así
Ni cortar ni nada que se pierde tiempo. A bocados se lo comió, más bien engulló el pollo, le di su petitsuis de postre y no me dió tiempo a darle la cuchara que se lo estaba comiendo con el mango del tenedor que no había usado para el pollo ayyyyy no me pudiera poner un circuitillo enfrente de la ventana del comedor!!! Cuántas alegrías me proporcionaría a las horas de comer… en fin… Tal fue su rapidez en comer que acabó antes que nosotros por primera vez en su vida. Así que esta vez le tocó esperar a ella refunfuñando hasta que acabamos nosotros y le volvió la alegría
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| Dedito arriba que vuelvo a las carreras |
Nuestro amigo en la primera clasificatoria (previa a la cena) había quedado cuarto, tuvo mala suerte en la salida. Fuimos a darle ánimo con la barriga llena y ahí llegó el momento estelar/profundo/trascendental de mi Bombón, le miró directamente a los ojos y le dijo «a tope» con un gesto enérgico con sus brazos, correspondido por él con otro gesto enérgico y otro «a tope».
En la siguiente ronda segundo, en las dos siguientes primero (son siete rondas, cuatro clasificatorias, dos de repesca y después la gran final)
Cada vez que corría más se exaltaba mi Bombón «a topeeeee asuuuul (el color del traje que llevaba nuestro amigo)… daleeee gaaaaassss»
La última ronda clasificatoria le pilló con la tetita y cuando vió el gesto de victoria de su padre me miró y me dijo «ya ta? Ha ganao?» Con cara de decepción por habérselo perdido.
Al final nuestro amigo ganó y al decírselo ella empezó a cantar «campeoooooon campeooooon campeooooon» más contenta que todo. Nos quedamos hasta la entrega de los premios y nos subimos al coche rumbo a casa a las 3.15 de la madrugada por lo que llegamos sobre las 4.30. Lógicamente ella se quedó dormida tal como la pusimos en la sillita del coche.
Al día siguiente volvió a su faceta de madre, cogió a uno de sus «múltiples hijos» para darle la tetita con un arte qur no se pué’ aguantar
Y es que para una madre lo primero son sus hijos. Pero ya por la tarde le pidió al padre su moto, esa moto que él le compró en el momento en el que supo que que estábamos embarazados, esa moto que estaba en el garage esperando a que ella fuese lo suficientemente grande como para domarla, ese día que mal que me pese ya está a punto de llegar, una moto que quiere pintar de color «asul» como la de nuestro amigo, por que el color asul gana
Y ya os podéis imaginar a mi Rubio, está que no le cabe el orgullo en el cuerpo… temblad moteros del mundo que está naciendo una campeona.
Ayyyyyy que de preocupaciones me van a dar este par de amores míos.
Fotofinde: Aniversarios Varios
Este finde ha sido completito. Y lo sigue siendo, ya que en mi ciudad hoy es fiesta.
El día 4 hizo cinco años de la primera cita con mi Rubio (que os conté aquí), el día 5 hizo un año que me pidió matrimonio (como ya os conté aquí) y el día 6 mi sobrina, mi Frambu, cumplió 3 añitos y hoy sigue siendo fiesta… así que completito como veis.
Total que estaba yo el viernes ansiosa perdida a la expectativa que mi Rubio recordase la fecha en la que nos encontrábamos. A mí nunca me ha servido la excusa que reza que las mujeres somos mejores para las fechas, pregúntale a un futbolero cuando ganó su equipo determinado título y te dirá el día, los goles, la alineación y si me apuras hasta las faltas. Pregúntale a un amante del motor que carrera decidió el mundial y lo mismo, te dirá la parrilla de salida, la clasificación en el entrenamiento, los adelantamientos «clave» el tipo de rueda que llevaban y vaya usted a saber que más.
En fin que las horas pasaban y nada, ni una palabra, yo la verdad es que no me enfado, me conformo con que se acuerde del cumpleaños de su hija y del mío, para el del resto de su familia tengo que avisarle yo siempre. Total cuando dan las doce en punto, le miro me rio y decimos los dos «no me has dicho nada» ohhhh que sorpresa se había acordado del día, le digo «Cómo te has acordado?» «Por que es el mismo día que el de la independencia los americanos» jajajaja y ya con maldad absoluta le pregunto «y qué pasa el mismo día que el de la independencia dr los americanos ¿qué pasa hoy?» «Que hace cuatro años de nuestra primera cita» «jajaja casiiiii hacer cinco» y mr dice «es que el tiempo contigo se me hace muy corto cariño» jajajaja supo salir del apuro aunque luego no tenía ni idea que el 5 de julio, que por ser más de las doce ya nos encontrábamos en él, hacía un año que estábamos prometidos, dijo que pensaba qie hacía como mucho seis o siete meses, supongo que por aquello de que el tiempo a mi lado se le hace más corto.
Bueno total que aniversarios aparte ha sido el cumpleaños de mi preciosa sobrina (la fiesta da para un post por que madre mía… en fin ya os contaré). A la hora de comprar regalo optamos por una cocinita con múltiples accesorios, y por si no tenía bastante le compramis más accesorios que creo que fueron lo que más ilusión le hizo a mi hermana. Y claro como tengo una pequeña cheff en casa me tocó comprarle a ella también el conjunto de delantal y gorro de cocinero y para variar no era de Peppa Pig era de Bob Esponja. Fue llegar a casa y ponerse ella en su cocina a hacernos la cena encantadísima estrenando modelo. Y esa es la foto que he seleccionado, mi Bombón cocinando nuestra cena mientras cantaba animada y me iba explicando su receta. Y es que verla feliz es lo más maravilloso que hay en el mundo
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Diario de una Boda: El lugar ideal (II)
Una vez superada la decepción del precioso balneario que parecía el lugar ideal (como os expliqué aquí) nos llenamos de ánimo para seguir en la búsqueda de nuestro lugar de ensueño. Ya que la montaña nos «había fallado» decidimos buscar en la playa. Me volví a sumergir en el mundo 2.0 y a buscar. O se disparaba de precio, o no había alojamiento, o no nos gustaba hasta que… «ohhhhh que salón!!!!! Mira mira!!!» Dije ojiplática viendo una foto en el ordenador» llamé al número de contacto y pedi hora para verlo en vivo y en directo.
Esta vez era en Platja d’Aro, encima de un peñón donde rompían las olas se alzaba el hotel Sigue leyendo
Operación pañal
Como ya os llevo adelantando hace días, en casa hemos estado volcados con la operación pañal. A día de hoy he de decir que ha sido todo un éxito.
Yo creo que no hay un momento determinado para empezar, ellos saben cuando están preparados, Bombón empezó a pedir hacer pis llevando el pañal, su prima, 8 meses más grande, ya tenía orinal en casa y ella al verlo empezó a pedir ir al lavabo como su prima. Íbamos corriendo y la poníamos en el lavabo, viendo que se reiteraba en su empeño por ser grande le compramos el orinal. Fuí con ella y se decantó por uno rosa con un pato entre la (para mi sorpresa) amplísima variedad que había en la tienda, por lo cual, con nuestra manía de Sigue leyendo














