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Blog Hop del Día de la Madre: Simplemente gracias

Hoy en el día de la madre sólo puedo dar las gracias.
Gracias a mi Rubio que me dió el mayor regalo de mi vida, el regalo que me da el titulo para ser hoy protagonista. Gracias por su amor incondicional, por su amistad, por ser ese maravilloso ser con el que cada día me levanto y con el que espero pasar el resto de mi vida y más.
Gracias a mi suegra, por el hijo maravilloso que ha criado, por la ABUELA MARAVILLOSA que es y lo es así tal como lo pongo, abuela en mayúscula. Gracias por ser más que una suegra, una segunda madre, que está ahí siempre que la necesito.
Gracias a mi madre, la que me dió la vida, la que ha hecho de mí la mujer que soy hoy en día y lo ha dado todo por sus cuatro hijos.
Gracias a mi hermana que es mi mejor amiga, mi compañera y hemos aprendido juntas lo que es ser madre ya que Bombón y mi sobrina se llevan tan solo 8 meses.
Pero sobretodo, gracias a ti, Mi Bombón, mi milagro, mi vida, mi luz, mi fuerza, mi motor, mi sueño hecho realidad, mi miniyo, el ser que me da la fuerza cada mañana, que despierta mis mayores carcajadas, que consigue que reste importancia a las pocas lágrimas que he derramado desde su llegada. El amor que siento por ti no me cabe en el cuerpo, a veces siento que voy a explotar de felicidad, de amor, cuando te miro dormida, es tanto lo que siento que lloro porque es sobrecogedor que alguien tan pequeña me pueda hacer a mí tan grande. Puedo estar horas y horas mirándote,  observando como creces, como aprendes, como descubres el mundo, como juegas, como te diviertes y yo disfruto, disfruto tanto de tenerte conmigo que no lo puedo describir con palabras y es que muchas veces las palabras son tan pequeñas que no expresan todo lo que me inspiras por eso yo no «te quiero» yo «te tieyo» como tú dices. Cada día a tu lado y al lado de tu padre es un regalo.
Yo siempre te lo he dicho: Yo sólo te traje al mundo, la vida nos la das tú a nosotros cada día. Te tieyo Bombón.
Aquí os dejo el regalo que me han dado y con el que he muerto de amor.

Este blog hop o carnaval de blogs especial del día de la madre es una iniciativa de Saioa del blog «Cuentos de amatxu«.

2 Añitos ya!

Ya llegó el día, Bombón ya tiene dos años, el 11 de marzo de 2012 a las 23.32 tuvimos un flechazo al ver su carita y ese amor crece cada día. El domingo haremos la fiesta «a lo grande» pero no podíamos pasar el día como otro día normal y corriente así que llamamos a su primo, bueno a su tía, y nos fuimos a un clásico chiki park a celebrarlo.
Súper bien, 4 euros por niño y nosostros no pagamos entrada, pese a que nos metimos con ellos y creo que jugamos más que ellos, yo he acabado agotadísima!!
La verdad es que nunca he entendido las madres con mirada asesina que te fulminan en el parque por subirte al tobogán o a cualquier columpio que tu tamaño te permita y si lo hago en el parque que es gratis obviamente lo iba a hacer allí que estaba pagando,con el beneplácito de las monitoras del lugar por supuesto, si puedo y quiero… de cabeza a la piscina de bolas. Por poco no hacemos fotos por estar jugando, no te digo na’ y te lo digo to’.

Primer contacto con la piscina de bolas
Vale… esto mola!
Tras tres minutos del primer contacto

Puedo asegurar que la piscina de bolas mola. Pero allí había demasiadas cosas como para quedarnos sólo en la piscina. Además música a todo volumen para darlo todo en la pista y todos corriendo de arriba a abajo descalzos y cuando dego de arriba a abajo es de arriba a abajo ya que también me subí al segundo piso del «castillo» y salté en la cama inflable acompañada de papá y de la tita.

Deliberando en que nos subimos
La doma del cerdito

La verdad es que lo hemos pasado genial y sí, tengo unas agujetas increíbles, pero es que en esa granja inflable lo hemos dado todo al ritmo del popular «salta salta salta salta salta sin pararrrrrr» de King África, era una orden directa al subconsciente y no tan subconsciente que no podíamos dejar de obedecer y venga a saltar y a más saltábamos los enanos más reían y a más reían más saltábamoa era en un bucle del que no podíamos salir y King África que no callaba…

La amazonas del gallinero
Un descanso merecido

Cuando la fiebre saltarina acabó con nosotros y conseguimos salir de la granja inflable, subimos a un tobogán «gigante» y de ahí vuelta a la piscina de bolas

La piscina no puede estar lejos
Viendo los toros desde la barrera

Ya al final disfrutábamos viéndoles a ellos jugar… y es que ya lo dice mi abuela «las camas inflables las infla el demonio» y así estábamos papá, la tita y yo endemoniadamente agotados. Pero todo vale la pena por ver esas caritas de felicidad. Lo mejor de todo es que hoy Bombón se ha dormido del tirón, vamos que poco más y no cena.

Y yo ahora mirando a mi Bombón dormidita no puedo para de pensar en lo mucho que ha crecido desde aquel 11 de marzo de 2012, desde el día que conocí a mi Bombón, la miro a ella y miro a mi Rubio y entonces pienso ¿qué era yo antes de ser nosotros? Hay una frase que le digo a ella desde que nació «Yo sólo te traje al mundo, la vida nos la das tú a nosotros cada día»
Gracias Bombón por hacernos tan felices.

Domingo de Recuerdos: El día que Nala se fue

El día que vi por primera vez a Nala tuvimos un flechazo, ella se abalanzó sobre mí. Enseguida las dos comprendimos que íbamos a compartir al hombre más maravilloso del mundo. Nala era la perra de mi novio, pero decir eso es quedarse demasiado corto, Nala era su mejor amiga, su sombra, su leal compañera y en aquel primer instante que nos vimos supe que también sería muy especial para mí. Al irme a vivir con mi Rubio pasé a compartir la custodia de Nala con él. Una perra muy bien educada, cariñosa, atenta y protectora. Recuerdo nuestras siestas en el sofá,  como poco a poco se iba haciendo hueco, empezaba sentada a mis pies y acabábamos las dos tumbadas o sus posturas imposibles para caber las dos en el sillón.  Su cara de impaciencia mientras comíamos a la espera de que le cayese algo, pero desde el respeto ya que nunca se acercaba. Recuerdo las charlas que tenía conmigo misma con ella como única oyente. Recuerdo sus auto caricias poniendo su cabeza debajo de mi mano y moviéndose. He querido a esa perra más que a muchas personas.
Un día le salió un bultito entre el pecho y una pata delantera. Resultó ser una infección y la única opción era operarla, tampoco era una opción segura al 100%, si la operábamos perdería movilidad y toda su vida había sido una perra de campo correteando de aquí a allí, de perder movilidad le fastidiaríamos los dos o tres años que le podrían quedar (aunque era muy activa era ya mayor) Que dilema, mi parte egoísta quería que se quedase con nosotros pero ¿era justo para ella condenarla a estar prácticamente quieta? No. Me dolió pero lo entendí. Y simplemente la dejamos marchar sin que sufriese controlando en la medida de lo posible la infección que por suerte no era dolorosa para ella. El 7 de enero al despertarnos ella ya se había ido. Como la odié, sí, la odié por dejarnos con aquel terrible vacío,  por privarnos de su compañía, sobretodo a Bombón. La odié con todas mis fuerzas durante unos minutos. Y luego llegó el dolor total y absoluto, se me desgarró el alma, sentí como si alguien hubiese metido su mano dentro de mi pecho y me hubiera arrancado un  trozo de mí. Lloré su pérdida y me intenté consolar pensando y sabiendo que era lo mejor para ella, había tenido una buena vida y no se merecía un final triste y arrinconada. Pero a veces pienso en ¿y si la hubiésemos operado? Todavía estaría conmigo en el sofá roncándome. Sé que hicimos bien pero eso no mengua el dolor.
Echo de menos a la canguro de Bombón. Cuando Bombón era una recién nacida y se dormía en su hamaca al lado del sofá yo aprovechaba para dormir también, cuando Bombón empezaba a hacer sus ruiditos en plan «ya me he despertado» era Nala la que me tiraba del bajo del pantalón para avisarme. Ya cuando estaba embarazada se acercaba a mi barrigota cuando estaba sentada en el sofá,  con total suavidad pegaba su cabeza a mi barriga y se quedaba completamente quieta «escuchando a Bombón.
Quizás haya quien no lo entienda pero un perro es algo más que una mascota, es parte de la familia, siempre está esperando cuando llegas, no te juzga, te quiere con tus virtudes y defectos y mi Nala era la mejor.
Ella percibía si estabas bien o mal y actuaba en consecuencia jugando contigo cuando estabas contento, era incansable le podía tirar una piña 100 veces y la 101 se la tiraba y me metía corriendo en casa si quería acabar el juego y aún así venía mimosa a pedir más e igual de mimosa venía a consolarte si notaba que estabas decaído. Simplemente echo de menos a mi amiga con la que compartí tan buenos momentos y siempre la echaré de menos. Sé que lo que me queda de vida ella seguirá despertando mi sonrisa al recordarla y arrancando mis lágrimas como en este momento en el que vuelvo a ser consciente de que no la volveré a ver. Nala te quiero y te echo de menos. Echo de menos tu compañía, verte jugar con mi hija, como he dicho, simplemente echo de menos a mi amiga. Nunca te olvidaré.

Me encantaría explicaros más cosas sobre ella, pero en este momento ya no puedo seguir, contar esto ha sido más duro de lo que creía, quizás más adelante. Os dejo unas fotos de nuestros momentos

Nala, por todo esto y mucho más siempre estarás en mi corazón. Te quiero. 

Domingo de recuerdos: El día que supe que iba a ser madre

Hay días, momentos más bien, que se te quedan grabados en la memoria. Por eso en este segundo domingo de recuerdos os voy a explicar el día que supe que iba a ser madre.
Siempre he querido ser madre. Ese sueño lo compartía con mi Rubio, pero ese sueño no llegaba. La tristeza se apoderaba de mi por épocas pero por suerte siempre estaba él a mi lado, el hombre más maravilloso que nunca he conocido y con el que tengo la suerte de compartir mi vida.
Era duro ver como los demás conseguían lo que yo tanto anhelaba y sin embargo a mí nunca me llegaba y lo peor fue conocer el caso de alguna amiga que tuvo un embarazo «temporal» porque todavía no estaba preparada para ser madre… Rabia absoluta! Yo deseándolo tanto y Sigue leyendo

Domingo motero

Esta mañana papá se ha levantado bien

Papá y Bombón con el «correpasillos»

temprano para su ritual de entrenamiento motero (lo que viene siendo mañana de machotes). 
Mientras iba a buscar a mi cuñado, antes de cargar las motos en la furgoneta, Bombón se ha despertado y al salir al comedor ha dicho «¿oe ta papa? No ta» le he comentado que se había ido a las motos y su cara ha mostrado indignación total «yo també, yo moto bum bum» mi mañana planeada de pinturas no puede competir contra su mañana motera imaginada desde ese instante. 
Claro es lo que tiene tener una hija que antes de nacer lo primero que se le compró fue una pocketbike, porque ¿quién necesitaba un carrito teniendo una pocket? ¿o una cuna? ¿o cualquier otra cosa? A su (ahora amada y adorada) moto le quitaron el motor para poder usarla de correpasillos ¿y eso? preguntaba yo «hombre para que coja equilibrio y estabilidad y se acostumbre a la medida de la moto» Claaaaaaro ¿Cómo no se me ocurriría a mí?pero bueno todavía tiene que llover bastante antes que le deje subir con el motor puesto…
A falta de autorización motoril por mi parte, papá decidió escribir la carta a los Reyes con Bombón y ¿adivináis qué pidió? Una moto de batería, y ahí estaban ellos la mañana de Reyes (yo todavía me pregunto a quién de los dos le hizo más ilusión)Así que cuando papá ha vuelto a cargar su moto, Bombón le ha dicho que ella también, tal era su emoción que no ha querido ni desayunar, ni teta, ni nada. Galletas y yogurt bebible a la maleta y ale hasta luego, yo he decidido quedarme he notado a leguas que era su momento papá-Bombón-moto, hoy seré la reina del sofá he pensado. 

Han salido y ayyyy esa tranquilidad, esa paz, ese silencio tan anhelado, deseado, tan… ABURRIDO!! una vena celosa ha empezado a apoderarse de mí, sé que podría haber ido al igual que sé que para un ratito que tienen suyo, pues que lo disfruten… pero el próximo día voy sí o sí.

El día de reyes le faltó tiempo para estrenarla

Después de una mañana eterna amenizada por un par de vídeos y fotos de whatsapp al fin han llegado justo para comer y echar la siesta y ahí sí mi Bombón era míaaaaa jajaja y es que en esos momentos nada ni nadie puede competir contra el leri leri, nombre que puso ella misma a la teta (no logro descubrir la palabra que originó ese nombre) y ahí estábamos los tres en el sofá viendo «Willow». Si es que por más «cansinos» que se pongan a veces, yo no puedo estar tanto rato sin mis Rubios. Lo mejor ha sido el regalo que me han traído, unas botas lleeeeeeenas de barro al igual que los bajos de los pantalones, esa es la señal inequivoca de que han disfrutado de lo lindo y yo he disfrutado con ellos mientras me lo explicaban. Me he imaginado a Bombón pasando por encima de todos los charcos, llevando la moto de pie… es una temeraria jejeje y charlando con unos y con otros porque es muy relaciones públicas. Lo mejor de todo es que con lo cansados que estaban han caido rendidos a la primera de cambio y nos hemos pegado un siestón que eso no hay dinero que lo pague.

Dándolo todo en el entrenamiento

El día que conocí a mi Bombón

En un par de meses será el cumpleaños de mi bombón, no me puedo creer que vaya a cumplir ya dos años, me parece que fue ayer cuando me puse de parto. Es curioso como hay cosas que podemos recordar con tal exactitud y sin embargo soy incapaz de recordar que comí la semana pasada.

Recuerdo perfectamente que la noche anterior al nacimiento de mi hija hacían una película que llevaba tiempo queriendo ver «La duda» ya que varios de los actores que salen me gustan, es una de esas películas que como no salen coches, ni gente dando patadas, ni es de risa a mi Sigue leyendo