Archivo de la categoría: Mi bombón

Grande para seguir con la teta… sí claro

Ayer tuve que irme del trabajo antes de tiempo por que me encontraba mal. Me fui a urgencias y esperé pacientemente más de una hora y media a que me atendiesen.
Lo que me ocurría es que al ir al lavabo a hacer aguas menores me  molestaba, total que me hicieron ir a hacer pipí para analizarlo, pasado otro buen rato, me llamaron para decirme el qué.
Entro en la consulta y me explica la doctora que tengo infección de orina, cosa que yo ya preveía. Cuando me va a recetar el antibiótico oportuno le comento que doy el pecho «a sí?!» Me dice sorprendida, era una doctora joven, me pregunta entonces la edad de Bombón y le digo que dos años y me dice que claro, dando el pecho no me puede recetar prácticamente Sigue leyendo

Fotofinde: Sesión de chicas

En mi segundo #Fotofinde, el carnaval de blogs iniciado por «Futura mamá«, os traigo parte del resultado final de nuestra sesión de chicas. Bombón está descubriendo los entresijos del mundo femenino, maquillaje, pintauñas, tacones… El otro día sacó del zapatero los peep toes con tacón más alto y se los intentaba poner, se le salía el piececillo por delante y me miraba y me decía «mia mamá seeeesii patos» y yo me la quería comer. Ahora todo es «seeeeesii» parece haber olvidado la palabra «guapa». En casa de su tía, su prima se quería maquillar y ella que culo veo culo quiero también quiso, pero sólo quería pintarse de azul jajaja mi pitufina y luego Sigue leyendo

Domingo de Recuerdos: El día que conocí a mi Bombón

Llevo ya varios domingos sin publicar en «Domingo de Recuerdos» ando muy atareada y apenas tengo tiempo de nada. Hoy voy a recuperar una entrada que ya publiqué hace tiempo. En esta entrada hablo del día más feliz de mi vida, el día que vi por primera vez a Bombón. Es curioso como ciertas cosas se pueden recordar con exactitud milimétrica y sin embargo no recuerdo que comí antes de ayer. Aunque hoy hago trampa ya que esta entrada la publiqué hace meses (tan sólo añado esta pequeña introducción), no podía dejarla fuera de los «Domingo de Recuerdos». Hoy Bombón tiene algo más de dos años, ya se hace grande, me parece que fue ayer cuando me puse de parto. Sigue leyendo

Conversaciones con Bombón

Bombón va ampliando su vocabulario (y carácter) por momentos y en ocasiones más de lo que a mí me gustaría. La verdad es que de siempre ha sido muy resuelta y espabiladilla ella y no hay día que no me sorprenda. Hoy os traigo algunos ejemplos de nuestras conversaciones más (digamos) insólitas, os aseguro que no tienen desperdicio. Sigue leyendo

2 Añitos ya!

Ya llegó el día, Bombón ya tiene dos años, el 11 de marzo de 2012 a las 23.32 tuvimos un flechazo al ver su carita y ese amor crece cada día. El domingo haremos la fiesta «a lo grande» pero no podíamos pasar el día como otro día normal y corriente así que llamamos a su primo, bueno a su tía, y nos fuimos a un clásico chiki park a celebrarlo.
Súper bien, 4 euros por niño y nosostros no pagamos entrada, pese a que nos metimos con ellos y creo que jugamos más que ellos, yo he acabado agotadísima!!
La verdad es que nunca he entendido las madres con mirada asesina que te fulminan en el parque por subirte al tobogán o a cualquier columpio que tu tamaño te permita y si lo hago en el parque que es gratis obviamente lo iba a hacer allí que estaba pagando,con el beneplácito de las monitoras del lugar por supuesto, si puedo y quiero… de cabeza a la piscina de bolas. Por poco no hacemos fotos por estar jugando, no te digo na’ y te lo digo to’.

Primer contacto con la piscina de bolas
Vale… esto mola!
Tras tres minutos del primer contacto

Puedo asegurar que la piscina de bolas mola. Pero allí había demasiadas cosas como para quedarnos sólo en la piscina. Además música a todo volumen para darlo todo en la pista y todos corriendo de arriba a abajo descalzos y cuando dego de arriba a abajo es de arriba a abajo ya que también me subí al segundo piso del «castillo» y salté en la cama inflable acompañada de papá y de la tita.

Deliberando en que nos subimos
La doma del cerdito

La verdad es que lo hemos pasado genial y sí, tengo unas agujetas increíbles, pero es que en esa granja inflable lo hemos dado todo al ritmo del popular «salta salta salta salta salta sin pararrrrrr» de King África, era una orden directa al subconsciente y no tan subconsciente que no podíamos dejar de obedecer y venga a saltar y a más saltábamos los enanos más reían y a más reían más saltábamoa era en un bucle del que no podíamos salir y King África que no callaba…

La amazonas del gallinero
Un descanso merecido

Cuando la fiebre saltarina acabó con nosotros y conseguimos salir de la granja inflable, subimos a un tobogán «gigante» y de ahí vuelta a la piscina de bolas

La piscina no puede estar lejos
Viendo los toros desde la barrera

Ya al final disfrutábamos viéndoles a ellos jugar… y es que ya lo dice mi abuela «las camas inflables las infla el demonio» y así estábamos papá, la tita y yo endemoniadamente agotados. Pero todo vale la pena por ver esas caritas de felicidad. Lo mejor de todo es que hoy Bombón se ha dormido del tirón, vamos que poco más y no cena.

Y yo ahora mirando a mi Bombón dormidita no puedo para de pensar en lo mucho que ha crecido desde aquel 11 de marzo de 2012, desde el día que conocí a mi Bombón, la miro a ella y miro a mi Rubio y entonces pienso ¿qué era yo antes de ser nosotros? Hay una frase que le digo a ella desde que nació «Yo sólo te traje al mundo, la vida nos la das tú a nosotros cada día»
Gracias Bombón por hacernos tan felices.

Domingo de recuerdos: El día que supe que iba a ser madre

Hay días, momentos más bien, que se te quedan grabados en la memoria. Por eso en este segundo domingo de recuerdos os voy a explicar el día que supe que iba a ser madre.
Siempre he querido ser madre. Ese sueño lo compartía con mi Rubio, pero ese sueño no llegaba. La tristeza se apoderaba de mi por épocas pero por suerte siempre estaba él a mi lado, el hombre más maravilloso que nunca he conocido y con el que tengo la suerte de compartir mi vida.
Era duro ver como los demás conseguían lo que yo tanto anhelaba y sin embargo a mí nunca me llegaba y lo peor fue conocer el caso de alguna amiga que tuvo un embarazo «temporal» porque todavía no estaba preparada para ser madre… Rabia absoluta! Yo deseándolo tanto y Sigue leyendo

Antes muerta que sencilla

Decidiendo por dónde cortar

Y es que no sólo de jugar, dormir, comer y cagar vive un bebé.  Así que fuimos de excursión a la peluquería ya que de tanto en tanto también necesitamos un  ratito para nosotras… eso y que ya tocaba retoque melenil que yo llevaba unas puntas más abiertas que la Puerta de Alcalá.
Mi Bombón es muy coqueta, le encanta un espejo y le pierde una cámara. A veces con sus dos primos intentamos hacer fotos familiares de la nueva generación y ella es la única de los tres que sale siempre (y cuando digo siempre quiere decir siempre siempre) mirando a la cámara en plan Pantoja «dientes dientes» con es  sonrisa de bicho tan preciosa y característica suya.

La verdad es que temía la primera visita a la peluquería por lo nerviosa que es, pero ya sabéis esa ley no escrita que reza que un niño nunca hará lo que quieras cuando quieras ni hara lo que creas cuando lo

Dándole ya a la tijeras

temas.

No le da la gana de hacer «sus monerías» cuando se lo pides al igual que no le da la gana de portarse como el trasto que es cuando prevees a todo el mundo que sí lo hará, de ahí que luego me llamen exagerada apostillando con el clásico «con lo buena que es» ayyyyyy si no digo yo que no, si es muy buena ella pero también es una «bienqueda» porque las que me lía a veces para que la peine son para grabarlas y no perder un ápice del espectáculo que forma.

Pues nada,  la señorita llega allí se sienta en su silla especial para niños y simplemente se deja hacer. La peluquera flipa y yo alucino. Incluso tiene algún gesto en plan «corta un poquito más de aquí» que desata una carcajada general.
Total, lavar (mojar con agua en un bote tipo spray) repaso de las

Último repaso a golpe de secador

puntitas y secar. Durante todo el proceso ella allí tranquila, marujeando sin inmutarse y obediente al «mira para allí o para allá». Supongo que las mujeres (y los metrosexuales) estamos preparadas genéticamente para que nos encante arreglarnos y disfrutar de los cotilleos en nuestra peluquería de confianza.
Y yo que llevaba mi arsenal de galletas y zumos y mi hermana aportó su reserva de chuches, para rebajar el posible ataque de «ya está mamá, no más» a mitad de corte y al final no hubo que hacer uso de el armamento pesado… unos gusanitos al acabar, de la emoción de que se portase tan bien y listo. También he de decir que la peluquera es
muy maja y tiene mucha mano, no fue sólo mérito de Bombón y además no nos cobró nada por el corte, seguro que de haber sacado su verdadero carácter no hubiera sido así jajaja así que no se puede pedir

Momento «corta un poco más de aquí»

más. Sólo puedo finalizar recuperando un dicho del refranero español y es «antes muerta que sencilla» y es que el refranero no falla casi nunca.

Resultado final: Unos ricillos preciosos